Chistopher Gibrán Larrauri Olguín[i]
I
Algia
Vereda carmesí de regreso a Nirvana
Ruta de chapopote multicolor
Por donde corre el autobús de la vida
Rumbo a la central sin taquillas
Dolor
Sinónimo del recién parido
Parto del lenguaje
Eres razón de la razón,
Eres verdadero reactor de la poiesis
Dolor
Francotirador interno sin ideales
De arsenal infinito
Eres mujer suprema, ángel. . .
Detrás de ti, nada
Algia
Herida perenne que me abres
Como la ballena al abismo
Que me abres cual la amante
Que sus muslos destapa
A la hora del coito lenguajero
II
Ahí está
En el fondo del cenote del deseo
Ahí
Detrás del muro de la cogitación
En los relámpagos del orgasmo
Ahí, en los cimientos
Del agujero de mi psique
Ahí está mi pérdida
El incendio del humo que existo.
Ahí estuvo
Al asomarme por la vidriera vaginal
Ahí
En el bidón que no me ofrece Wal Mart
En el país sin himno del vorlust
Ahí, en el crematorio
Y en el epitafio de la utilidad
Ahí se halla mi extravío
El óvulo de este sangrado térreo
Ahí
Hasta el trance
Siempre
III
Para todos
Un mismo vacío
Formado en diferentes circunstancias. . .
Lo que a los humanos duele
No es tanto el vacío
Sino
La particularidad de circunstancias
Y la imposibilidad de abarcarlas
Todas con las palabras.
IV
Pasión
Yo de eso
A veces parece
Que no puedo
Y otras
No lo quiero
Pero sé.
V
Como la Respuesta a la Pregunta
Como el ansia de mi incoherencia
Es la oda
Que no te escribo
Por no saber liriarla
Como el vómito del temblor
Como la bilis del tornado
Es la acuarela
Que no te cuajo
Por no poder pescarla
Como la dolorosa libertad del psicótico
Como el ser lacrimógeno de Cronos
Es el amor que te falto
Pues no existe
Pues es real
No imagen, no sonido
Ni palabra
VI
El principio del placer.
La erupción que en fumarola quedó
El final derretido de la película
Y un vello desterrado
Por el retrete se van
Dando vueltas
Y vueltas
Atrapados en un manto de papel
Víctima victimaria
De esta mañana nublada
Del “por poco”
De redes al fondo de la sima
De pesadillas y de aventuras
Interrumpidas.
VII
Tribo
Molusco perfumado
Desdentado escualo
Adentro el lagrimal cuerno
Fort – Da
Muslo tironeado
Purpúreo recental
Dentro del frutal abierto
Da – Fort
Fort – Da
Da – Fort
Y
VIII
Reproducción y fallecimiento.
Sueño con ímpetu color viento
Con hirsuta flecha que olfatea
Al selacio de los lechos
Sueño con ondas de heno
Con aparato que se estampa
En la plétora de tu espejo
Y sueño conmigo, rojo, ascendiendo
A la parcela en donde se es
Después de la Arcada, de tu estrechez
El fenecer del yo, al cruzar el cerco
IX
En miles de estaciones
Rara vez
A la boca el dulce cianuro
Rara vez
Eros lo hipócrita se ha despintado
A lo largo de las rotaciones
Rara vez
Cumplida ha sido la promesa
Rara vez
Por voluntad Tánatos
En toda la falla humana
Rara vez con él la congruencia
Rara vez
amor
X
El hombre que,
quizá, es la cumbre, no es más que la cumbre
de un desastre.
G. BATAILLE.
Gobierno del polem
Has extirpado pólderes
Y proclamado pogromos
A la marea humana
Y así has hecho de la tierra
Tu bella
Bestia.
Eterno cazador sin tino de Aristo
Has quedado estancado
En el pantano de la plusvalía
En el proyecto
De una nueva flamígera ave negra
Te has vuelto el ojo en la bóveda
Y el grito de búsqueda
Corriendo por toda acera
Gobierno del polem
Has construido rascacielos
Y cocinado fast food
A base de sangre e invasión
Has hecho de tu historia
El futuro del sur de tus fronteras
Pero
Gobierno del polem
Lo que no puedes hacer
Es parar
Es dejar
Porque si paras
Marabunta se te sube
Porque si dejas
El vacío te espera
Bien lo sabes
Gobierno del polem
Abrir la puerta de la paz
Es jalar el gatillo
Que a la manija
Atado está.
XI
Sístole y diástole
Eso somos
Plasma, pulso
Rojo
Sístole y diástole
Sin querer somos
Oxidación, estría
Blanca
En sístole
De vida te fugas
En diástole
De muerte me amamanto
Vaivén, energía
Azul
También somos
XII
Seguramente
DIOS es la perversión
Si le preguntáramos
Por qué el universo
Por qué la muerte,
La vida,
La lágrima,
La risa
Y el orgasmo
Si Él quisiera
Seguramente respondería:
“¿Por qué no?”
XIII
Cómo no odiarlos
Si por ustedes existo
Cómo no enojarme
Si ustedes casi secaron
Mi lago de locura
Y ahí sembraron un juzgado
Cómo no amarlos
Si por ustedes amo
Cómo no escribirles
Si ustedes me armaron
De palabras, hojas y plumas
Y de un montón de corazón
De un montón de razón
XIV
No me canso de buscarte
Pero no quisiera encontrarte
No me canso de quererte
Pero no quisiera besarte
No me canso de pedir totalidad
Y de aferrarme a mi parcialidad
No me canso de añorarte
Y de ti defenderme
Cosa
No me canso de buscarte
Pero no quiero encontrarte
Porque encontrarte
Es perderme
Olvidarlos
Y demoler diques para siempre
Pero no me harto
XV
En el bosque metálico
Efebo
Con sueños de sátiro ser
Y con ansias de ejecutar
Con la boca la mazoperosis
Aguarda
Con su caduceo erecto
Y la yugular reventado
A la ménade con el rostro
Y los ombligos de Venus
Que ganas tenga de ejercer
Con los labios la colobosis
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Tumbado sobre la alfombra de cemento
Efebo
Otra vez ya
Con la espuma desbordada
Entre las líneas de su mano
Con su follaje ya nevado
En los caracoles de Venus
Por el momento ya no piensa
Y su caduceo
Sólo por el momento
Lacio se queda.
XVI
Hay golpeados que no asesinan
Ni el cráneo se agujeran
Se esconden en casas gualdas
Pensando en el paraíso perdido
Jamás pensado
Son golpeados
Que jalan duro los imecas
Que desde un cuarto tapizado
De cuartos vacíos de mezcal
Le escupen a las noticias
Y a psiquiatras y a Big Brotherâ
Les vomitan
Son beats
Que se cosen la boca
O del corazón
Las puntadas se rompen
Son impugnadores
Mudos o monólogos
Sollozo
Ellos
Juntan un ramo de rosas cenicientas
Y con los pétalos más bellos
La cama metálica forran
Para coger
Con una mujer fatal, extraña
De carne de merluza
Hermana de Codicia
E hija de Anhelo
Quien poco a poco
De amor incondicional
Se los acaba.













