Colette
“La primera parte es un desarrollo a propósito de la obra musical de Ravel sobre un libreto de Colette, que se llama: El niño y los sortilegios. Lo retuve con placer...”
“Melanie Klein se maravilla de que la obra de arte pegue tan bien con la sucesión de los fantasmas del niño concernientes al cuerpo de la madre, con la agresión primitiva y la contraagresión que vivencia respecto a él”
"Es llamativo ver su convergencia con las formas estructurales producidas por la obra de arte -obviamente, esto no es plenamente satisfactorio para nosotros."
Estos párrafos de Lacan se encuentran en el Seminario 7, La Etica del Psicoanálisis, capítulo El Problema de la Sublimación.
Se publica:
Una parte del programa con el que la Embajada de Francia en Argentina, la Asociación Francesa de Acción Artística del Ministerio de Relaciones Exteriores y las Alianzas Francesas de Buenos Aires y Córdoba, presentaron a la Opera de Lyon en ocasión de la puesta en escena de L' Enfant et les Sortilèges.
“¿Puedo afirmar que he conocido verdaderamente a mi colaborador ilustre, el autor de El niño y los sortilegios?" Fue en el salón de música de Madame de Saint-Marceaux, lugar sonoro y al mismo tiempo sensible al recogimiento, celoso de sus prerrogativas pero capaz de mansedumbre, en donde me encontré por primera vez con Maurice Ravel. era joven, mucho menos de la edad en que aparece la sencillez. En 1907, Jules Renard apunta que Ravel es “negro, rico y fino”. Patillas -sí, ¡patillas!- voluminosos cabellos acentuaban el contraste entre su cabeza importante y su cuerpo menudo. Le gustaban las corbatas llamativas, las camisas con jabot. Buscaba llamar la atención y temía a la crítica; la de Henry Gauthier-Villars le resultaba cruel. Tal vez porque era secretamente tímido, Ravel guardaba un aire distante, un tono seco.
Excepto su música que me atrapó, primero, por curiosidad, luego por adhesión al atractivo sensual y malicioso de los encantos de un arte nuevo, eso es todo lo que supe de Ravel durante muchos años. No recuerdo ninguna entrevista con él en particular, tampoco ninguna confidencia.
Llegó un día en que M. Roché me pidió un libreto de cuento de hadas-ballet para la Opera. No me explico todavía cómo le entregué El niño y los sortilegios en menos de ocho días, yo que trabajo tan lenta y penosamente.
Le gustó mi poema y sugirió el nombre de unos compositores que, lo más gentilmente que pude, escuché.
¿Y sí le propusiera a Ravel?, dijo Roché luego de un silencio. Dejé a un lado mí gentileza y la expresión de m¡ esperanza se expresó sin ningún rodeo.
No hay que ocultarse, agregó Roché, que esto puede durar mucho tiempo. admitiendo que Ravel acepte.
Ravel aceptó. Duró mucho tiempo. Se llevó mi libreto y no oímos hablar más de Ravel. ni de El niño y los sortilegios. ¿Dónde trabajaba Ravel? ¿Trabajaba? En ese entonces, yo no estaba al tanto del trabajo que la creación de una obra le exigía, del lento frenesí que lo poseía manteniéndolo aislado, despreocupado de los días y horas.
La guerra cubrió su nombre con un silencio hermético y perdí la costumbre de pensar en El niño y los sortilegios. Cinco años pasaron. La obra terminada y su autor salieron del silencio. Mas Ravel no tuvo un trato preferencial hacia mi persona, no consintió en ningún comentario, en ninguna audición prematura, ni siquiera fragmentaria. Pareció solamente preocuparse del "dúo maullado" entre los dos gatos y me preguntó con tono grave, si yo no tenía inconvenientes en reemplazar “muau” por “rnuen”. Los años le habían quitado, con su camisa a jabot y las patillas, su altivez de hombre de estatura pequeña. Canas, cabellos negros, mezclados, lo cubrían como una especie de plumaje, y al hablar cruzaba sus delicadas manos de roedor, rozando ligeramente todas las cosas con su mirada de ardilla.
Hoy, la partitura de El niño y los sortilegios es célebre. ¿Cómo explicar mi primera emoción al escuchar la primera entrada de los tamboriles que acompaña el cortejo de las Pastorales?... El brillo lunar del jardín, el vuelo de las libélulas y de los murciélagos... “¿No es cierto que es divertido?” decía Ravel. Entretanto, un nudo de lágrimas me cerraba la garganta: los animales, con un susurro apurado, apenas silabeado, se reunían en torno del niño, reconciliándose con él.
Colette
Primera Parte
El Niño No tengo ganas de hacer mis deberes Tengo ganas de ir a pasear Tengo ganas de comerme todas las galletitas Tengo ganas de tirarle la cola al Gato y de cortar la de la Ardilla ¡Tengo ganas de regañar a todos! Tengo ganas de poner a mamá en penitencia
Mamá Bebé ¿se ha portado bien? ¿ha terminado sus deberes? ¡Oh! ¡No has hecho izada! Has salpicado la alfombra con tinta ¿Lamentas haber sido perezoso? ¡Prométame, Bebé, trabajar! ¿Me quiere pedir perdón?. íiiOh!!! Esta es la merienda del niño malo: Té sin azúcar, pan duro ¡Quédese solo hasta la cena! ¡Y píense en su falta! ¡Y piense en sus tareas! ¡Piense, piense sobre todo en la pena de Mamá!
El Niño ¡Me da lo mismo! ¡Me da lo mismo! ¡Además no tengo hambre! ¡Además prefiero mucho más quedarme solo! ¡No quiero a nadie! ¡Soy muy malo! Malo, malo, malo.
El Gato ¡Psch!
El Niño ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Hurra! ¡No más lecciones! ¡No más tareas! Estoy libre, libre, soy malo y libre ¡Ah!
El Sillón ¡A sus órdenes, humilde Poltrona!
La Poltrona Para servirle, Sillón
El Sillón Por fin nos libramos para siempre de este Niño De talones malos
La Poltrona ¡Me alegro, cómo me alegro!
El Sillón No más almohadones para su sueño no más asientos para su ensueño, no más descanso para él fuera de la tierra rasa. Y ni siquiera eso, ¿quién sabe?
La Poltrona Y ni siquiera eso... ¿quién sabe?
El Sillón, la Poltrona - Por fin nos libramos para siempre de este Niño De talones malos.
El Sillón El Banco...
La Poltrona ... El Sofá...
El Sillón ... el Taburete...
La Poltrona ... Y la Silla de paja...
El Sillón ... No querrán, no querrán saber nada más del Niño. Nada. más del Niño.
El Sillón, la Poltrona, el Taburete, el Banco. el Sofá, la Silla de PajaNada más del Niño, nada más del Niño.
El Reloj de Pared Ding, ding, ding, ding, y dale con ding, ding, ding, Y dale con ding; y dale con ding. ¡Ya no me puedo parar de dar la hora! ¡Ya no sé qué hora es! ¡Me ha sacado mi péndulo! ¡Me duele horrores la panza! ¡Tengo una corriente de aire en mi centro! ¡Y empiezo a divagar!
El Niño ¡Ah! ¡El Reloj camina!
El Reloj de Pared Ding, ding, ding... Abranme el paso por lo menos. ¡Que vaya a esconder mi vergüenza! ¡Dar la hora así con mis años! Yo, yo que daba tan suaves horas.
Hora de dormir, hora de velar, hora que trae al que se espera.. ¡Hora bendita en que nació el niño malo! Tal vez, si no me hubiese mutilado, Nada hubiera cambiado nunca En esta mansión. Tal vez que ninguno hubiera muerto nunca... Si hubiese podido seguir dando la hora, Todas iguales unas a otras, las Horas. ¡Ah! ¡Déjenme esconder mi vergüenza y mi dolor! ¡La narizcontra la pared! Ding, ding, ding, ding, ding, ding, ding, ding, ding.
La Tetera How z your mug?
La Taza ¡Rotten!
La Tetera ... Better had ...
La Taza Come on!
La Tetera Black and forzudo, black and chic black, black, black, jolly fellow, jolly fellow, b1ack, 1 punch, Sir, 1 punch your nose, 1 punch, 1 knock out you, stupid chose! Black, black, and thick, and puro buen mozo and puro buen mozo 1 boxe you, 1 boxe you, I marm lad’ you.
La Taza China Kémasdá, Mahyong Kémasdá yaké nos intiéndéná. Tendhará, Tendhará, Tendhará, Caskara, harakiri, ¡Sessue Hayakwa! Há! Há! ¡Há! ¡Tendhrá, Há! Tendhrá, tendhrá, tendhrá. siempre la pinta chiná.
La Taza ¡Há! Téndhrá.
La Tetera ¡Há! ¡Tendhrá siempre la pintá, siempre, siempre, tendhrá, tendhrá la pinta chiná.
La Taza Ping, pong, ping ...
La, Tetera I boxe you.
La Taza Ping, pong, ping... Pong.
La Tetera I boxe you.
La Taza Ping, ping, pong, ping.
La Tetera y la Taza ¡Ah! ¿Kéhas cecho dé mi Kafé? ¡Ah! ¿Kéhas cecho dé mi Kafé?
El Niño ¡Oh! ¡Mi linda taza, china!
El Fuego Atrás, doy calor a los buenos, Doy calor a los buenos, mas quemo a los malos ¡Pequeño bárbaro, bárbaro imprudente, has insultado a todos los dioses benévolos que tendían entre el infortunio y tú la frágil barrera! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! has blandido el atizador, volcado la pava, desparramado los fósforos, ¡ojo! ¡Ojo con el Fuego bailador! ¡Te derretirías como un copito sobre su lengua escarlata! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ojo! ¡Doy calor a los buenos! ¡Ojo! ¡Quemo a los malos! ¡Ojo! ¡Ojo! ¡Ah! ¡Ojo contigo!
El Fuego ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!
El Niño ¡Tengo miedo, tengo miedo!
Los Pastores ¡Adiós, Pastorcillas! Pastorcillos adiós.
No iremos más sobre la hierba color malva. ¡Que pazcan nuestras verdes ovejas! No iremos más sobre la hierba color malva. ¡Que pazcan nuestras verdes ovejas! ¡Ay, querido amaranto nuestro! ¡Ay, nuestras ovejas de color rosa clarito! Nuestro perro. ¡Ay, nuestras cerezas rojas! ¡Nuestro perro azul! Tendido el brazo, pastorcilla Redondas las boquitas, pastorcillos, Nuestros amores parecían eternos. Eternas parecían nuestras flautas.
Un Pastor - El niño malo ha roto nuestra historia. Pastor de aquí, Pastorcilla de allá, el niño malo que nos debe su primera sonrisa. Pastor de aquí, Pastor de aquí, Pastorcilla de allá.
Una Pastorcilla El niño malo que nos debe su primera sonrisa. Pastorcilla de allá. El niño malo que nos debe su primera sonrisa. El niño desagradecido que dormía bajo la custodia. De nuestro Perro azul. Ay nuestra cabra de color amaranto.
Un Pastor ¡Ay, nuestras rosas y verdes ovejas!
Los Pastores ¡Adiós, Pastorcillas! ¡Pastorcillas, adiós!
El Niño ¡Ah! ¡Es Ella, es Ella!
La Princesa Sí, es Ella, tu Princesa encantada, Aquella que llamabas en tu sueño, la última noche, aquella cuya historia, empezada ayer, Te mantuvo despierto tanto tiempo. Te ibas cantando a ti mismo: "es rubia de ojos color del tiempo Me buscabas en el corazón de la rosa y en el perfume del lirio blanco. Me buscabas, pequeñito enamorado, Y era desde ayer, tu primera bienamada.
El Niño ¡Ah! ¡Es Ella, es Ella!
La Princesa Mas has roto el libro, ¿Qué va a ser de mí? ¿Quién sabe si el hechicero travieso no me devolverá al sueño de la muerte, o bien me disolverá en nube? Dime, ¿ no lamentas el ignorar para siempre La suerte de tu primera bienamada?
El Niño ¡Oh! ¡No te vayas! ¡Quédate!
Dime... ¿Y el árbol donde cantaba del Pájaro azul?
La Princesa Mira sus ramas, mira sus frutas, ay...
El Niño ¿Y tu collar, tu collar mágico?
La Princesa Mira sus anillos rotos, av...
El Niño ¿Tu caballero? ¿El Príncipe de la Cimera color de aurora? ¡Ah! que venga, con su espada... ¡Si tuviera una espada! Una espada, ¡Ah! ¡Entre mis brazos, entre mis brazos! ¡Ven, ven, sabré defenderte!
La Princesa ¡Ay! amiguito demasiado débil ¿ que puedes por mí? ¿Sabe uno la duración de un sueño? Mi sueño era tan largo, tan largo, que tal vez al final del sueño, ¡Hubieses sido tú el Príncipe de la Cimera color de aurora! ¡Auxilio! ¡Auxilio! ¡El Sueño y la .Noche quieren agarrarme de nuevo! ¡Auxilio!
El Niño
¡Mi espada! ¡Mi espada! ¡Mi espada!
TÚ, el corazón de la rosa,
TÚ, el perfume del lirio blanco,
Tú, tus manos y tu corona
Tus ojos azules y tus joyas...
Me has dejado, como un rayo de luna, Sólo un cabello de oro sobre mi hombro, un cabello de oro. . -y los trocitos de un sueño...
Nada... todos estos son libros áridos, Con amargas y secas lecciones.
El Ancianito ¡Dos grifos llenan un depósito! Dos trenes omnibuses salen de una estación con veinte minutos de intervalo, Valo, valo, valo! Una campesina, sitia, sitia, sitia ¡Lleva todos sus huevos al mercado! ¡Un tendero de tejidos, Jidos, jidos, jidos, Vendió seis metros de tela!
El Niño ¡Dios mío! ¡Es la Aritmética!
El Ancianito ¡Tica, tica, tica!
Los Números ¡Tica, tica, tica!
El Ancianito Cuatro y cuatro, diez y ocho, Once y seis veinte y cinco, Cuatro y cuatro diez y ocho Siete por nueve treinta y tres.
El Niño ¿Siete por nueve treinta y tres?
Los Números Siete por nueve treinta y tres.
El Niño ¿Cuatro y cuatro?
El Ancianito ¡Dieciocho!
El Niño ¿Once y seis?
Los Números ¡Veinticinco!
El Niño ¿Cuatro y cuatro?
El Ancianito ¡Dieciocho!
El Niño ¿Tres por nueve cuatrocientos?
El Ancianito Milímetros, Centímetro Decímetro, Decámetro, Hectómetro, Kilómetro, Miriámetro, A ti el metro, ¡Qué fiesta! ¡Millones, Billones, Trillones frac-cillones!
Los Números ¡Dos grifos llenan un depósito! Dos trenes omnibuses salen de una estación con veinte minutos de intervalo.
El Ancianito
Una campesina, sina, sina, sina.
Lleva todos sus...
Los Números
Un tendero de tejidos, jidos, jidos, jidos,
Vendió seis...
El Ancianito
Dos grifos llenan, llenan, llenan,llenan un depósito.
Los Números
Una campesina, sina, sina, sina, se va P'al' inercado.
El Ancianito
¿ Tres por nueve?
Los Números
Treintaitrés.
El Ancianito
¿Dos por seis?
Los Números
Veintisiete.
El Ancianito
¿Cuatro y cuatro?
Los Números
¿Cuatro y cuatro? ¿Cuatro y cuatro? ¿Cuatro y cuatro?
El Ancianito
¿Tres por nueve?
Los Números
Treintaitrés
El Ancianito
¿Dos por seis?
Los Números
Veintisiete.
El Ancianito
¿Cuatro y cuatro?
Los Números
¿Cuatro y cuatro? ¿Cuatro y cuatro? ¿Cuatro y cuatro?
El Ancianito
¡Dos por seis treinta y uno!
¡Cuatro y siete cincuenta y nueve! ¡Dos por seis treinta y uno!
¡Cuatro y siete cincuenta y nueve! ¡Cinco por cinco cuarenta y tres! ¡Siete y cuatro cincuenta y cinco! ¡Cinco por cinco cuarenta y ti-es! ¡Siete y cuatro cincuenta y cinco! ¡Treintaitrés! ¡Veinticinco! ¡Treintaisiete!
Cinco por siete, cinco por siete, cinco por siete, cinco por siete.
El Niño ¡Ah!
Los Números
Dos por seis treinta 3, uno.
¡Cuatro y siete cincuenta y nueve! Dos por seis treinta y uno
¡Cuatro ysiete cincuenta y nueve! ¡Cinco por cinco cuarenta y ti-es! ¡Siete y cuatro cincuenta y cinco! ¡Cinco por cinco cuarenta y ti-es! ¡Siete y cuatro cincuenta Y cinco! ¡Cuatro y cuatro, cuatro y cuatro! ¡Cuatro y cuatro, cuatro y cuatro! ¡Cuatro y cuatro, cuatro y cuatro! ¡Cuatro Y cuatro, cuatro y cua...
El Ancianito ¡Cuatro y cuatro dieciocho!
Los Números iOnce y seis veintiuno! ¡Treintaitrés!
El Ancianito ¡Ot'cho!
El Niño ¡Oh! ¡Mi cabeza! ¡Oh! ¡Mi cabeza! ¡Mi cabeza!
¿Eres tú Gato? ¡Qué grande y terrible eres! ¿también hablas sin duda?
La Gata ¡Miinhu, Miinhu!
El Gato ¡mórnáu náu. Moáu!
La Gata Miinhu.
El Gato Moáu. Mórnáu
La Gata ¡Meinhu, miinhu, Ft!
El Gato Mbrnáu. Mbrnáu
La Gata Mohin mihin. Moárain. Mon hu. Máraon.
El Gato Mbrnáu náu. Mbinhon. Monhin.
La Gata Mérahon.
El Gato Monhin. Monhin, honhin honhin honhin honhin hon.Meinhe inhom hin hein.Meineinhon hin huin hon, huin huin honhuin huin hon huin hon huin hon hin...
La Gata Meinhon hinhonhe hinhonheinhon. Hehinhon, hehin hehinhon. Huin huin hon, huin huin hon, huin huin hon huin hon hin...
Segunda Parte
Las Ranas Ké ké ké ké ké Cuac, cuac, cuac, cuac, cuac, Hinhon, hinhon, hinhon, Ké ké ké ké cúác, cúác, cúác, hinhon, hinhon, hinhon, ké ké ké ké ké cóác, cbác, cóác, hinhon, hinhon, hinhon,...
El Niño ¡Ah! ¡Qué alegría encontrarte de nuevo, Jardín!
El Árbol ¡Ah!
El Niño ¡Qué?
El Árbol Mi herida... mi herida...
El Niño ¿Qué herida?
El Árbol La que hiciste hoy en mi flanco con el cuchillo hurtado... ¡Ay! Todavía sangra de savia.
El Árbol y los Árboles Nuestras heridas... Nuestras heridas... Son recientes y todavía siguen sangrando de savia ... Nuestras heridas... Nuestras heridas... Son recientes y todavía siguen sangrando de savia ... ¡Oh! ¡Malo! ¡Oh! ¡Malo!
La Libélula ¿Adónde estás?
Te estoy buscando...
La red...
Te atrapó...
Oh tu querida
Larga y endeble,
Tus turquesas.
Tus topacios.
El aire que te ama
Deux~e Parti
Les Rainettes
Ké ké ké ké ké Cbác, cbác, Mác, cbác,
Hinhon, hinhon, hinhon,
Ké ké ké ké cbác, cbác, cbác,
Hinhon, hinhon, hinhon, ké ké ké ké ké
Mác, cóác, cóác, hinhon, hinhon, hinhon,...
L'Enfant
Ah! quelle joie de te retrouver, Jardin!
L'Arbre
AW
L'Enfant
QU00
L'Arbre
Ma blessure... ma blessure...
L'Enfant
Quelle blessure?
L'Arbre
Celle que tufis aujourd'hui á monflanc avec le couteau dérobé... Hélas! elle saigne encore de séve.
L'Arbre et les Arbres
Nos blessures... Nos blessures... Elles sonfrakhes et saignent encore de s~ve... Nos blessures... Nos blessures... Elles sonfraiches et saignent encore de seve... 0 mkhant! 0 m6chant!
La Libellule
Oa es-tu?
Je te cherche ...
Lefilet ...
11 fa prise ...
Otoi chere
Longue etfrele,
Tes turquoises,
Tes topazes.
Vair qui t'aime