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“Hay un hijo, la cabeza apretada contra el pequeño altar de piedra ... hace una mueca de sufrimiento, el cuchillo de Abraham levantado sobre él, el ángel que es allí la presencia de Aquél cuyo nombre no es pronunciable.”
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Michelangelo Merisi, conocido como Caravaggio, nació en 1571 y murió en Porto Ercole el 18 de Julio de 1610. .
El sacrificio de Isaac, obra expuesta en la Galleria degli Uffizzi... mencionado en los Inventarios Barberini ya desde 1608, es una obra de datación extremadamente discutida, ya que algunos críticos la sitúan nada menos que a comienzos de la etapa romana" (se refiere a la residencia del artista en Roma, 1592-1605), "mientras que para otros hay que colocarla en el período que va hasta 1603 aproximadamente. Preferimos incluirla a este punto, en las postrimerías del siglo, por considerarla análoga como tema, técnica y estilo a las dos telas de la Huida a Egipto y de la Judith."
(Giorgio Bonsanti, "Caravaggio". Editoriale Antella, Florencia, 1991). |
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Michelangelo Merisi, Caravaggio, (1571/1610), "El sacrificio de Isaac", Galleria degli Uffizzi, Florencia
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En la única clase que conforma el seminario “Los nombres del padre”, del 20 de noviembre de 1963, Lacan menciona la obra de Caravaggio para ilustrar su desarrollo acerca de la Metáfora Paterna. Allí, se había referido al Totem, el padre primordial, anterior a la prohibición del incesto, aquél que míticamente no puede ser más que un animal, cuya satisfacción -de acuerdo al mito- no tiene fin. Basándose en el pensamiento crítico de Lévi-Strauss, que puso de relieve el carácter clasificatorio del Totem, señala: "...Lo que es preciso, es poner al nivel del padre la función del nombre.” . "El nombre es esa marca... algo está allí impreso, quizá un sujeto que va a hablar." Esta citas aparecen en la única clase que conforma el seminario “Los nombres del padre”, del 20 de noviembre de 1963
En cuanto a la figura del cordero que va a ser designado por Elohim para ser sacrificado en lugar de Isaac, “...es su antepasado el dios de su raza. Aquí se marca la línea divisoria entre el goce de Dios y lo que una tradición le asigna como deseo, deseo de algo de lo cual se trata de provocar la caída, esto es: el origen biológico."
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