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“El yo filosófico no es el hombre, ni el cuerpo humano, ni tampoco el alma humana de la cual trata la psicología, sino el sujeto metafísico, el límite -no una parte del mundo.”
Ludwig Wittgenstein, Tractatus Logico-Philosophicus
Ludwig Josef Johann Wittgenstein, filósofo austríaco que se interesó fundamentalmente por la estructura lógica del lenguaje, fue sin dudas uno de los pensadores más influyentes del siglo XX. Nació en Viena (Austria) el 26 de abril de 1889. Su padre - un capitán de la industria metalúrgica que destinaba una parte de su fortuna al mecenazgo de artistas como el pintor Gustav Klint, el escrltor Arturo Rodin o el músico Gustav Mahler - era un hombre bastante duro y le disgustaba que sus hijos tuvieran inclinaciones artísticas. Es posible que tales exigencias hayan incidido en el hecho de que tres de los cuatro hermanos Wittgenstein se suicidaron poco después de cumplir los veinte años.
Ludwig empezó estudios de ingeniería en la Universidad de Berlín y los continuó en Manchester, dedicándose a la investigación aeronáutica durante varios años. Cuando en 1908 llegó a sus manos un libro de Bertrand Russell, Los principios de las matemáticas, decidió escribirle una carta a su autor, y en 1912 siguió estudios en el Trinity College de Cambridge Cambridge bajo la dirección de Russell, donde más tarde llegó a ser profesor hasta 1947.
Para poder concentrarse mejor en sus estudios, trasladó a Noruega donde lo sorprendió el estallido de la Primera Guerra Mundial. Wittgenstein se alistó como artillero en el ejército austro-húngaro. Esto no le impidió seguir con sus reflexiones filosóficas, que fue apuntando en una serie de cuadernos, de modo que, al final de la guerra, cuando cayó prisionero de los italianos, tenía el manuscrito de su Tratado lógico-filosófico prácticamente terminado.
Después de la guerra sufrió dificultades mentales, y experimentó a veces una depresión seria. Los problemas con la publicación de su libro agravaron sus pensamientos sombríos, pero al fin fue publicado, simultaniemente en Inglaterra y Alemania. Falleció de cáncer en Cambridge el 29 de abril de 1951.
Su Tratado lógico-filosófico, publicado en 1921 en alemán y, un año más tarde, en versión bilingüe inglés-alemán con el título latino de Tractatus logico-philosophicus suministraba, según el autor, la "solución definitiva" a los problemas filosóficos, en ella Wittgenstein sostuvo que la "filosofía pretende la clarificación lógica de las ideas".
En el pensamiento de Wittgenstein pueden distinguirse dos épocas netamente diferenciadas. La primera, representada por la publicación del Tractatus ... , se basa en la concepción de que "filosofía pretende la clarificación lógica de las ideas" y supone un intento de dar respuestas a los problemas no resueltos del positivismo clásico respecto de la ciencia, la filosofía y las matemáticas.
En la etapa posterior, correspondiente al de las Investigaciones filosóficas – su obra póstuma – Wittgenstein sostendrá en cambio que la "filosofía es un combate contra el hechizamiento de nuestra inteligencia por medio del lenguaje". La idea de Wittgenstein en este período es que si uno investiga en el presente cómo se utiliza el lenguaje, la variedad de usos lingüísticos se vuelve clara.
“Investigaciones filosóficas” fue publicado en 1953 y dio origen a una corriente de pensamiento conocida como filosofía analítica y que abarca toda una serie de planteamientos filosóficos como los del Círculo de Viena, el Empirismo Lógico, el Racionalismo Crítico de Popper, el Racionalismo Lógico (en dependencia de la Escuela de Varsovia), etc. Rasgos comunes a todos estos enfoques son la atención al análisis del lenguaje y a las estructuras formales lógicas, el acento sobre la necesidad de una referencia empírica, etc
Otras obras de Wittgenstein publicadas después de su muerte son: Observaciones sobre los fundamentos de las matemáticas (1956), Los cuadernos azul y marrón (1958), Apuntes 1914-1916 (1961) y Gramática filosófica (1969)
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