Considerado como el padre de la Psiquiatría, Pinel es el verdadero fundador de la clínica y de sus bases metodológicas. Instituyó a la Psiquiatría como rama de la medicina. Su libro "Tratado médico y filosófico de la alienación mental" es el antecedente de los modernos diccionarios de psiquiatría.
En 1793 es nombrado por la Comuna de París director del Hospital de La Bicêtre (para enfermos) y posteriormente de La Salpêtrière (para enfermas). La reforma que hace de estos centros y de los hospitales que se fundan guiados por sus revolucionarios pasos tuvo en cuenta tanto los aspectos asistenciales como los dedicados a hacer más agradable la estancia a los enfermos (jardines, etc.).
Pinel elaboró una clasificación completa de los trastornos mentales -que podían tener la categoría de melancolía, manía, demencia o idiocia-, y sentó las bases de un tratamiento de la psique que seguía los protocolos del tratamiento físico. Gracias a sus propuestas, se crearon cuerpos médicos especializados e instituciones para el tratamiento de los enfermos psíquicos, de las cuales provienen los hospitales psiquiátricos actuales. Por todo ello, a Pinel se le considera uno de los padres de la psiquiatría moderna.
Tras este gran impulso, el estudio de la locura alcanzó su punto máximo a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con personajes como Emil Kraepelin (1856-1926), que confeccionó una nosografía de la psicopatología que aún se utiliza, Sigmund Freud (1856-1939), padre de la teoría psicoanalítica, descubridor del inconsciente y creador de una nueva forma de psicoterapia dinámica que llega hasta nuestros días; y Karl Jaspers (1883-1969), fundador de la psicopatología moderna. Todos ellos sentaron las bases del actual abordaje de la enfermedad mental, en sus distintos enfoques.
Consideraba que el conocimiento es un proceso cuya base es la observación empírica de los fenómemos y por medio de la cual se obtienen datos que el médico deberá agrupar y clasificar según analogías y diferencias, constituyendo de este modo clases, géneros y especies; y evitando siempre introducir su subjetividad.
Como creador del
método anátomo-clínico –basado en correlacionar la observación que se realiza del enfermo junto al lecho con la localización a posteriori, en las necropsias o autopsias- logra introducir la cuestión de la alienación mental en el circuito médico.
Pinel es el primero que realizará un contacto personal con el enfermo y gestará lo que se conoce como
tratamiento moral, a través del cual todos los esfuerzos terapéuticos van encaminados a que el enfermo mental recupere el control racional de su conducta; para tal fin propone retirarlo de su ambiente para curarlo y poder controlar sus condiciones de vida con una disciplina severa y paterna regulada por la ley médica, lo que se conoce como transferencia paterna en esta época. Se rompe así el tópico de la incurabilidad del loco, aunque los resultados obtenidos dejarán mucho que desear.
Su concepción organicista de las perturbaciones mentales no es pura, porque se vincula más con lo funcional que con lo anátomo-clínico. Caracteriza a la alienación mental como una perturbación de las funciones intelectuales superiores del sistema nervioso, pero sin que se constate fiebre, ninguna lesión, ni infección.(ubicable), formulando distintas causas:
1) Las causas físicas, en primer lugar
2) La herencia, a la cual le otorga un lugar destacado, y
3) Las causas morales, según dos rúbricas:
• las pasiones intensas y fuertemente contrariadas o prolongadas, y
• los excesos de todo tipo, las irregularidades de las costumbres y del modo de vida, la educación excesiva, ya sea por molicie (blandura) o por dureza excesiva, que es factor predisponente.
A las neurosis las separará en dos grandes grupos: Comatosas y Vesanias; dividiendo a la vez a estas últimas en cuatro especies: a) manía, b) melancolía, c) demencia o abolición del pensamiento, y d) idiotismo.
Las afecciones comatosas suponen la desaparición total de las funciones cerebrales, las intelectuales superiores. Hay pérdida total de relación con el mundo, pérdida del lenguaje, etc.
En las vesanias (concepto considerado como su gran hallazgo), en cambio, la pérdida de las funciones intelectuales superiores es parcial.
Es el primero que divide a la locura en cuatro grandes clases:
1- MANIA propiamente dicha: en la cual el delirio es general.
2- MELANCOLIA: el delirio es parcial, está limitado a un objeto o grupo de objetos. Hay en el melancólico una tristeza profunda, falta de deseos de vivir.
3- DEMENCIA: antecedente de la DEMENCIA PRECOZ de Kräepelin, lo que actualmente se conoce como Esquizofrenia.
4- IDIOCIA o IDIOTISMO: consiste en la obliteración de las funciones intelectuales. El sujeto queda reducido a una existencia vegetativa, con restos esporádicos de actividad psíquica (ensoñaciones dulces, sonidos semiarticulados, crisis de exaltación). Puede ser orgánica o adquirida, y entonces a menudo transitoria. Es lo que en la actualidad recibe el nombre de oligofrenia o debilidad mental.
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Pinel libera a los enfermos de Bicêtre de las cadenas |
Posición de Pinel con respecto a la anatomía patológica de la alienación mental
Pinel rechaza las teorías que dan cuenta de la locura por un daño material en el cerebro, o más bien, rechaza la extensión a todo caso de locura de algunas constataciones aisladas: las autopsias que realizó no le mostraban nada constante ni específico; si existían lesiones, ellas podían deberse a la enfermedad que causó la muerte y no tener ninguna relación con la locura, le sucedió encontrar lesiones en personas que no habían presentado manifestaciones delirantes; finalmente, la mayoría de las veces ninguna lesión era perceptible en la locura.
Concluye entonces que es probable que en la inmensa mayoría de los casos (exceptuando gran parte de idiotismos congénitos), la locura está exenta de daño material del cerebro. El cerebro no está dañado, la mente solamente está alterada en su funcionamiento, de donde surge la acción del posible tratamiento moral y la curabilidad potencial de la locura en una proporción que estima elevada, al menos para la manía y la melancolía no complicada. En la demencia (antecedente de Demencia Precoz de Kraepelin) y el idiotismo las curas son raras, el entendimiento está tan disociado que el sujeto permanece inaccesible a las percepciones exteriores y, por lo tanto, a las influencias exteriores.
Pinel así se yergue contra el dogma de la incurabilidad de la locura, bastante extendido en aquella época.
Algunos enlaces referidos a Pinel:
http://www.psychcentral.com/psypsych/wiki/Philippe_Pinel#
http://www.whonamedit.com/doctor.cfm/1027.html