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Discípulo y colaborador de Pinel. Se basa en la clasificación de su maestro pero separa por primera vez lo adquirido de lo congénito.
Pinel había tenido una importancia esencialmente institucional y práctica, mientras que la obra realmente científica y teórica comienza con Esquirol.
Tenía una comprensión profunda de las causas morales. En la enfermedad los nexos interhumanos se desgarran y se convierten en sus opuestos. Por primera vez se piensa que un acto criminal impulsivo puede ser una enfermedad. Nace así en Francia la medicina psiquiátrica legal, sus influjos llegan hasta Moreau y Baillager quien inició los estudios sobre el automatismo mental.
La nosología de Esquirol marca un neto progreso sobre la de Pinel
1- Separa de la idiotez (término que sustituye a idiotismo) congénita o adquirida desde temprana edad y en todo caso definitiva, el idiotismo adquirido de Pinel, del que hace una demencia aguda. Describe los diversos grados de esa enfermedad evolutiva: imbecilidad, idiotez propiamente dicha, y el cretinismo.
Diferencia ademá la idiotez de la locura: aquella "no es una enfermedad, es un estado en el cual las facultades intelectuales no se manifestaron nunca o no se pudieron desarrollar suficientemente."
2- Divide a la demencia en una forma aguda curable y dos formas crónicas e incurables: la demencia senil, en la que el tratamiento puede, a lo sumo, estabilizar el proceso, y la demencia crónica, muy raramente curable. La demencia le parece un debilitamiento general de las facultades cerebrales con supresión de la atención voluntaria.
3- Describe la manía como Pinel, pero excluye de la misma la forma "sin delirio" o razonante, de la cual hace una monomanía. Puede así definir la manía como una alteración y una exaltación del conjunto de las facultades (inteligencia, sensibilidad, voluntad, etc.), un delirio total que obstaculiza la acción de la atención volunaria. La alteración intelectual es aquí primaria y no secundaria a la alteración afectiva como en la monomanía.
4- Finalmente, crea la gran clase de las monomanías, que reagrupa todas las afecciones mentales que no afectan más que parcialmente a la mente, dejando intactas las facultades, dejando de lado la lesión focal que constituye toda la enfermedad. Reagrupa entonces, la manía sin delirio de Pinel y la melancolía.
Las monomanías le parecen esencialmente asimilables a una pasión patológica que actúa sobre la inteligencia fijando su atención.
Enlaces referido a Esquirol: http://www.erzwiss.uni-hamburg.de/personal/hoffmann/texte/esquirol/index2.html
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