Charles Ray
Las figuras de Charles Ray testimonian el retorno de lo real al arte. Algunas de sus obras son versiones distorsionadas de personas que el espectador supone familiares: la mujer bella, la familia simpática, el hombre tipo medio (el propio artista).
Fall (1990) muestra una megamujer opresiva de 2,80 m. que mira desde arriba al espectador, invirtiendo las relaciones habituales de poder; en cierto modo, convirtiéndolo en niño.
En Family Romance (1993), los cuatro miembros de la familia (padre, madre y dos hijos de diferente edad) tienen la misma estatura, de modo que los adultos parecen enanos y los niños, monstruos.
En la Documenta IX de Kassel (1992), Ray elaboró ocho calcos de su propio cuerpo en diversas posiciones, figurando una gran orgía sexual (Oh! Charley, Oh! Charley).
El traumático realismo de Ray incluye también objetos de uso diario: el cubo minimalista, cubiertos que rotan sobre una mesa o el automóvil que ha sufrido un accidente (Unpainted Sculpture, 1997). En sus trabajos despierta asociaciones de pesadilla y crea referencias actuales.
Así, el automóvil aplastado hace pensar al observador en el accidente en que murió Diana de Gales, mientras que numerosos críticos interpretan la orgía sexual como símbolo de la era del sida.





