Tony Oursler
Tony Oursler (Nueva York, 1957) realiza unas videoesculturas afectadas por una "desarticulación esquizofrénica" muy neobarroca. Estos trabajos, siempre irreverentes y plenos de humor, están creados a partir de la proyección de videos con rostros humanos (actores profesionales) sobre muñecos de trapo, almohadones y esferas de vidrio.
Los monigotes, con caras distorsionadas, hablan y hablan (las voces salen de altavoces) con tono penetrante; chillan o piden auxilio en medio de las escenas teatrales que mezclan el humor negro y el surrealismo.
Las figuras de Tony Oursler a veces tienen que sufrir. En ocasiones, los maniquíes aparecen torturados con sillas, colchones y maletas que aprisionan sus cabezas. El contexto, que no deja de ser siniestro, recuerda los viejos films baratos de terror.
Extracto de “El extravío de los límites. Claves para el arte contemporáneo” de Jorge López Anaya




