Jairo Gallo Acosta *
El cuerpo juega un papel fundamental en el campo del saber y la educación. El saber actual sobre el cuerpo se fue construyendo en la modernidad a la par de una educación que la excluye. El cuerpo desde la educación es concebido desde lo útil al mercado, lo demás es rechazado, incluyendo como este cuerpo fundamenta el encuentro del sujeto y el otro. Este rechazo reglamenta cuerpos estáticos en sillas, quietos y disciplinado, lo que en últimas se traduce en adiestramiento y separación del conocimiento con lo corporal. La separación abrupta del conocimiento y el cuerpo va a traer consecuencias para el sujeto, por eso una de las tareas del psicoanálisis es poder romper con esa dualidad que sólo sirve para nombrar al cuerpo como un instrumento y no como aquello que construye un sujeto en el encuentro con el otro, vía imagen, deseo y palabra. La educación en este punto tendría que ayudar a incorporar y representar ese cuerpo para un sujeto y así facilitar ese encuentro con el otro.
Palabras claves: Cuerpo, sujeto, imagen, deseo, transicional, saber, educación.
“Pareciera que analizar sería la tercera de aquellas profesiones «imposibles» en que se puede dar anticipadamente por cierta la insuficiencia del resultado. Las otras dos, ya de antiguo consabidas, son el educar y el gobernar”
Sigmund Freud. Análisis terminable e interminable.
Lo imposible para Freud no inhabilitaba o impedía que se realizara una acción, él hasta su último día no dejó de trabajar por fundamentar el análisis (psicoanálisis), a pesar de saber que esta era una de la “profesiones imposibles”, precisamente esta condición de “imposible” pareciera que alimentaba sus ganas y deseo de aprender.
Este ejemplo lo que muestra es como una imposibilidad pueda conducir a un ejercicio, y el analizar no es la excepción, siguiendo la lista freudiana allí entrarían el gobernar y el educar. Esta última va a ser el motivo de reflexión de este trabajo, analizar comoesta imposibilidad puede estar relacionada a un elemento tenido poco en cuenta: el cuerpo, que muy a pesar de jugar un papel fundamental en la educación todavía no es considerado como una variable que influye en todo proceso educativo, esta denigración del cuerpo en la educación y la cultura tiene su historia, no salió de la nada y se fundamentó en ciertas prácticas, encontrándose entre ellas la educación.
A través de la historia la intervención del Saber sobre el cuerpo no ha sido la misma, esta ha ido variando según se han construido diferentes representaciones del cuerpo de acuerdo a los significantes creados en cada época.
Lo que hoy en día “sabemos” sobre el cuerpo se fue gestando desde el Renacimiento. Desde ahí se fue construyendo un sujeto a partir del progresivo alejamiento de la hegemonía religiosa y del creciente desarrollo del individuo. El cuerpo comienza a tener lugar en tanto delimita a cada sujeto, y se convierte en blanco de intervención, el hombre se va descubriendo como sujeto que puede pensar su existir y a su vez se descubre portando un cuerpo.
La relación cuerpo – sujeto comienza a ser relevante en la modernidad, para David Le Breton, el cuerpo de occidente es el recinto soberano del yo (el yo como equivalente a individuo) y está vinculado al ascenso del individualismo y el pensamiento racional, pero esta tendencia moderna en vez de acercaral hombre a su cuerpo lo que hizo fue alejarlo, marcando un dualismo que opone al hombre a su cuerpo: "En nuestras sociedades occidentales, entonces, el cuerpo es el signo del individuo, el lugar de su diferencia, de su distinción, paradójicamente, al mismo tiempo está disociado de él a causa de su herencia dualista que sigue pesando sobre su caracterización occidental"(1)
La modernidad abrió un espacio al individualismo que en las últimas décadas se ha traducido en una carrera hacia el éxito "el individuo de éxito". El éxito parece ser lo que domina en nuestra cultura desde esta visión, teniendo en cuenta que para LeBretón las representaciones y saberes acerca del cuerpo son tributarios de un estado social, de una visión del mundo, de una definición de la persona, de un saber cultural y depende de la cultura a la que se encuentra inscrito, entonces hay que concebir al cuerpo como aquello que representa al éxito, un cuerpo "fuerte, atlético y sano"
En la actualidad se hace equivaler un cuerpo atlético a un cuerpo sano y hermoso, pero esta preocupación por el cuerpo (gimnasios, cirugías, dietas, tratamientos y terapias corporales) paradójicamente no ha significado un acercamiento del cuerpo al sujeto. Esta paradoja el psicoanálisis la podría contestar con aquello que denomina el psicoanálisis como el objeto a.
Para entender el objeto a introducido por el psicoanalista francés Jacques Lacan hay que aclarar dos puntos: primero que para la lectura psicoanalítica lacaniana de Freud, el objeto sólo es posible encontrarlo bajo la premisa en la que se trata de un objeto perdido, un objeto que hay que volver a encontrar y el sujeto esta unido con el objeto perdido por una nostalgia, y a través de ella se ejerce todo el esfuerzo de su búsqueda. El otro aspecto que hay que tener en cuenta es la parcialidad de este objeto, la relación entre el sujeto y este objeto parcial no es otra que la relación del sujeto a su propio cuerpo, es esta relación (sujeto – objeto parcial)que va a modelar las demás relaciones. El amor es un ejemplo de cómo la parcialidad atraviesa todo tipo de relación humana, cuando decimos que “te amo con el corazón” o “quiero tú corazón”, estas metáforas lo que muestran es que nunca podemos acceder a todo el cuerpo del otro como tampoco podemos acceder a la totalidad de nuestro cuerpo incluso en algo tan “sublime” como el amor.
Retomando el tema, el mercado sabe a su manera trabajar con el objeto a, este objeto para Lacan es algo que el sujeto necesita para constituirse, algo de su cuerpo tiene que ser desprendido (por eso la imposibilidad de la totalización del cuerpo) y el mercado entra y dice: “te ofrezco lo que perdiste: tú objeto”. Aprovechando esta nostalgia del sujeto,se vende, se propicia el consumo de productos y objetos que sirven a la construcción de un cuerpo "único y particular", nos venden exclusividad por una identidad sin fricciones, pero en esa compra sólo nos encontramos con un cuerpo masificado, lo que creemos único es sólo un producto más del mercado que nos vende la ilusión que este cuerpo es propio,es "nuestro" y nadie nos lo puede quitar (si lo seguimos consumiendo, consumo que a su vez no colma lo prometido pero que el mercado sabe explotar, ya que en su reemplazo vuelve a prometer otro objeto de consumo). Así este cuerpo se convierte en la frontera de la individualidad, el “yo soy” lo separa mucho más de los otros.
El cuerpo como límite y frontera para Le Bretón fue introducido en la modernidad, incluso esta función no se presenta en todas las culturas (hasta que la globalización las imponga) en estas el cuerpo sirve de fundamento para la existencia del sujeto y la de los otros, en las nuestras (las culturas occidentales "modernas") el cuerpo funciona como interruptor de lo social, lo contrario a las “otras” en donde funciona como empalme teniendo presente que "Por medio del cuerpo, el ser humano está en comunicación con los otros diferentes cuerpos simbólicos que le otorgan sentido a la existencia colectiva" (2)
El cuerpo poco a poco deja modernidad deja de hablar por el hombre, lo acallan, y lo moderno eleva el pensamiento sobre lo corporal, el cuerpo pasa a ser un entorno del pensamiento que hay que corregir para que el primero fluya con "libertad" y segundo sólo sea ese acompañante incómodo que de alguna manera hay que “adaptar” para que el hombre “pueda ser”. El cogito cartesiano es una de las muestras de esta tendencia moderna.
Los modos que han acallado al cuerpo en la actualidad remiten a la utilidad, el cuerpo útil y “bien nombrado” y bien moldeado, todas estas practicas se convierten no sólo en“recomendaciones de expertos” (nutricionistas, médicos, los diferentes trabajadores psi, pedagogos) sino en imperativos culturales. Y es aquí donde entra la ortopedia pedagógica de la educación que en los últimos años se ha ido fortaleciendo gracias al desarrollo del conocimiento anatómico y fisiológico del cuerpo “científico”.
En la educación es evidente el privilegio del trabajo intelectual que requiere del aquietamiento del cuerpo, incluso en las escuelas más “progresistas” a pesar que se introduce el cuerpo, este todavía se encuentra dividido y es atendido desde una óptica intelectual, se estudia al cuerpo desde lo biomecánico, lo cual sigue impidiendo que el niño pueda construirlo.
El problema es que esta colonización del cuerpo esta basada en una tendencia cada vez más fuerte de reclamar un lugar de “verdad” en la educación, y este lugar es reclamado por el poder de una ciencia que a su vez reclama ser el lugar de la razón, en la escuela este lugar hace algunos años fue reclamado por lo “cognitivo” (no por nada la tan famosa teoría de la inteligencias múltiples en donde se habla de la inteligencia motriz no es más que una muestra como el cuerpo está regido por una racionalidad dominante que relaciona toda inteligenciaa la utilidad mercantil) todas desconocen que el cuerpo es una construcción subjetiva.
No hay que olvidar que la educación elabora el imaginario de una época, y en la últimas décadas el predominio del instrumentalismo cognitivo pedagógico no ha dado cabida en las escuelas, colegios y universidades a las ideas “poco prácticas o productivas” estas no le sirven al “sistema económico”, a este sistema poco le interesa la construcción histórica de un sujeto sobre el cuerpo, el sistema educativo solo legitima aquellos saberes que pueden responder al consumo (hoy en día se venden infinidad de aparatos o ayudas educativas para aprender mejor, memorizar màs, desarrollar más inteligencia múltiple o no)
Así que la escuela se convierte en el lugar de la reproducción de un saber que disocia más al sujeto y su cuerpo, lo convierte en dos instancias diferentes que sólo se juntan cuando el cuerpo interrumpe el acceso adecuado de los conocimientos (la hiperactividad es un ejemplo de cómo el cuerpo se convierte en un obstáculo que hay que eliminar)
El psicoanálisis ha tratado de romper ese dualismodesarrollado en la modernidad, introducirse en esas micropolíticas (Foucault) que convierten al cuerpo en una máquina útil pero imperfecta que hay que corregir y que la educación es una de las llamadas para ese fin y para eso hay que entender qué es el cuerpo para el psicoanálisis y como este puede ser abordado en la educación.
Lo primero que aparece físicamente al nacer es un organismo, el cual desde ese mismo instante tiene que comenzar un largo proceso identificatorio para que el bebé pueda apropiarse de él y convertirlo en su cuerpo, es como si al nacer sólo fuera una masa orgánica que su entorno (madre, padre, familia, cultura) y la relación que establezca él con ese entorno,va a ayudar a formar y construir, convirtiéndolo en un cuerpo con un nombre, una identificación sexual (niña o niño) y una filiación.
El cuerpo para el psicoanálisis no coincide con el organismo, sino que es una construcción. El organismo en el encuentro con las palabras se corporiza, toma cuerpo vía el deseo del Otro.
El deseo permite transformar a ese organismo en un cuerpo, el deseo se encuentra primero en el Otro (que representado por los padres y la cultura permiten que ese niño nazca) El deseo que primero se encuentra en los padres, va a ser aprehendido por el niño por la relación con establece él con ellos, y a su vez de la relación de sus padres con su entorno (cultura), estas relaciones va a constituir vivencias que van a trazar su aprendizaje, el deseo de saber del niño va a fundamentar las ganas de aprender de este, el deseo de saber parte de la pulsión epistemofílica de la que Freud comenta en varios de sus trabajos, pulsión que para él define como el concepto fronterizo de lo somático respecto de lo anímico, como un representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma; es decir, nacen en el cuerpo, para que un niño represente su cuerpo necesita primero de un organismo, y para transformar ese organismo en un cuerpo se necesita de una serie de experiencias con su entorno que van desde la madre, pasando por el padre hasta su entorno cultural.
El cuerpo al ser más que una unión y funcionamiento de órganos biológicos, es un lugar constructor de sentido, es hablado y nombrado en una suerte de relaciones y sensaciones que permiten al sujeto construir una imagen de su cuerpo. Esta imagen de cuerpo, como menciona la psicoanalista Francoise Dolto "Es propia de cada uno, está ligada al sujeto y a su historia" (3)
La imagen del cuerpo se va construyendo mediante la comunicación entre sujetos, en las relaciones intersubjetivas, y la primera relación intersubjetiva es con la madre y el padre, es allí donde se comienza a inscribir el deseo de ese sujeto, en aquello que porta los padres de la cultura y donde comienza el niño y su cuerpo a reconocerse y comenzar a insertarse en lo social. Es de la relación a Otro en sus momentos inaugurales que el cuerpo del infans queda entramado en un orden que hará lazo social.
Es importante la relación del niño con su primer entorno para construir un cuerpo de su organismo, incluso estas primeras experiencias van a servir de base para que ese niño vaya trazando una modalidad de aprendizaje, según sea su experiencia en esa constitución del cuerpo así también va a ser su modalidad de aprendizaje. (4)
El aprendizaje dado en el niño primero tiene que transitar por el placer del enseñante, si la madre como primer enseñante no siente placer a dar su pecho al niño entonces el niño no podrá recibir ese alimento con placer, por tanto, no podrá construir de esa experiencia un aprendizaje, el aprendizaje es placer, y el niño aprende al erotizar su mirada (ser mirado por la madre va a permitir mirar esa mirada, como ser tocado va a permitir tocar eso que le toca)así se comienza a aprender por medio del placer, que surge en el enseñante. Todo esto lo tiene que tener en cuenta todo proceso educativo, y más allá de ese cuerpo biomecanizado de ciertas prácticas pedagógicas.
La función pedagógica de la educación tendría que dirigirse a conocery sostenercon el cuerpo y al cuerpo, permitir a un sujeto (niño, adolescente, joven) nombrar lo que siente, y así poder apropiarse de sus sentimientos, afectos y de su cuerpo, reconocerse en él, hacerlo suyo, cargándolo de sentido, y con una finalidad que permita encontrar un cuerpo de deseo y no solo un cuerpo de necesidad.
Lo anterior sería más difícil si el maestro, el profesor o el docente no se reconocen en sus propios cuerpos, antes de permitir que el niño o el joven se reconozcan en su cuerpo, él tiene que reconocerse en el suyo, tiene que hacer lo mismo con su cuerpo. Esto es necesario para que el docente pueda colocar límites entre su cuerpo, el cuerpo de sus estudiantesy el cuerpo de los demás.
El cuerpo en la educación tiene que dejar de ser una barrera que impide el contacto con los otros (modernidad), tiene que comenzar a ser el principal medio para relacionarse. Es gracias al cuerpo que nos reconocemos y conocemos a los otros, es como el límite del ser, mediador entre el adentro y el afuera, entre el sujeto y el mundo, depositario de toda una historia social e individual, para fundamentar esto se puede acudir al psicoanalista inglés Donald Winnicott, para este autor el cuerpo es esa zona transicional entre lo interno y lo externo, el cuerpo tiene que realizar un correlato con la psique (interior), esta última mediante representaciones del organismo se va constituyendo, estas representaciones van formando un cuerpo que va a servir para que el sujeto pueda relacionarse con su entorno (exterior), así que el cuerpo es una construcción de un espacio transicional entre lo interno (psique) con lo externo (el mundo).
Hay que tener en cuenta que Winnicott desarrolla su concepto de self inseparable del cuerpo, el self supone una modalidad de estar en el mundo y de percibirse a uno mismo, y a través de uno mismo a los objetos, así que el self y el cuerpo es lo que confiere sentido al vivir.
El niño que utiliza el objeto transicional (cuerpo) podrá recorrer el camino de la simbolización, entrar al mundo de la representación que permitirá que este juegue y estudie.
La idea del cuerpo como objeto transicional, como holding (sostén), como continente y contenedor en los últimos años ha sido desarrollada por el psicoanalista Didier Anzieu en donde teoriza la función del yo piel como continente. El yo piel al convertirse en un yo pensante puede servir de contenedor, los contenedores pueden compararse como los objetos transicionales de Winnicott. La piel delimita el cuerpo, el yo, el psiquismo, el pensamiento y el campo de los pensamientos, para Anzieu el niño para llegar a pensar necesita ser pensado, pensar es instaurar límites.
La idea de Anzieu es que el cuerpo se encuentra en el origen de los pensamientos una idea que tiene sus antecedentes en Spinoza el cual creía que la psique tiene orígenes corporales: “La mente es la idea de los afectos del cuerpo y no ya simplementela idea del cuerpo… pensar es pensar lo que afecta al cuerpo (sensaciones, emociones, acciones) El cuerpo está en el origen de las ideas, los pensamientos de las ideas, constituyen la mente humana… Y la mente no es otra cosa que el pensamiento de esas ideas, comenzando por la idea de la existencia de un cuerpo” (5)
Pero Anzieu no sólo coloca al cuerpo en los orígenes del pensamiento sino que este coloca límites entre el otro y uno mismo “pensar verdadero es pensarse a sí mismo en la semejanza y la diferencia en el otro” (6)
La imagen inconsciente del cuerpo (Dolto) se estructura en su relación con el otro, el sujeto deseante se encarna simbólicamente a través de su imagen corporal y en las experiencias emocionales, interhumanas, repetidamente vividas a través de las sensaciones erógenas electivas, arcaicas y actuales: “Gracias a nuestra imagen del cuerpo portada por – y entre cruzada con – nuestroesquema corporal, podemos entrar en comunicación con el otro. Todo contacto con el otro, sea de comunicación o de cuestionamiento de comunicación, se asienta en la imagen del cuerpo” (7)
Esta referencia necesaria al otro en donde el cuerpo se constituye y a su vez constituye al pensamiento, en la actualidad se ha desdibujado, ese sujeto pareciera no querer tener contacto con el otro, sino ser su propia referencia, autorreferencial, con esta intención borra la diferencia entre él y el otro, borrando las diferencias entre el esquema corporal y la imagen corporal, así que el cuerpo no tiene límites, pierde su continente (no por nada en la actualidad existe muchas prácticas que tratan de rescatar esos límites: tatuajes, perforaciones, excesos corporales)
Colocar el cuerpo “Al extremo” no son las únicas consecuencias de esa falla relacional con el otro, si esta relación no es mediada desde lo simbólico, si el cuerpo deja de ser mediador y contenedor, el cuerpo comienza a andar como una rueda suelta pero también el otro, que queda librado a la pura agresividad especular y que no hace sino promover el borramiento del otro. Rivalidad no mediada en sus excesos puede llevar a lo peor. En este sentido el cuerpo del otro ya no es el del semejante sino tan solo un posible objeto de despojo y violencia.
En las escuelas la agresividad, la “falta de pensamiento”, los extremos son los temas de cada día, así que acogerlos sería la primera intervención para poder darles un sostén dentro del sistema. Pero para que está intervención tenga efecto necesita de docentes que ejerzan una función de puente entre el cuerpo y el pensamiento de sus estudiantes pero que a su vez lo ejerzan sobre sí mismo, asunto difícil para una formación docente que durante décadas se ha mantenido alejada de tal propósito,privilegiando lo “intelectual” que en los últimos años ha tomado forma de lo”cognitivo”,buscando como “arreglar” eso que siempre hace falta (que sea más inteligente, más rápido,más aprendiente, más memorista, más, más y más), olvidando que eso que falta (a un cuerpo) eso inaprehensible es lo que precisamente constituye a un sujeto y que lo torna deseante, asunto fundamental para un sujeto que desea saber y aprender y que se representa en el cuerpo atravesando a un organismo.
Como ya se dijo, lo primero que un sujeto aprende es una forma de representar al cuerpo. En estaincorporación se aprende a partir de representaciones, y en la educación esto sucede a pesar que se hable o no del cuerpo, así que excluirlo lo que causaría es un cortocircuito en ese aprendizaje en vez de aprender de él.
El trabajo sobre el cuerpo, es un trabajo sobre la cultura y con ello sobre la sociedad, por eso el psicoanálisis tiene una apuesta con ese cuerpo subjetivo, unir su horizonte clínico a esa subjetividad significa intervenir en ese cuerpo en lo social y a su vez en loeducativo que está implicado en esa sociedad.
La intervención tiene que apuntar a cuestionar una educación que hoy parece estar más pendiente de normas prácticas para atender las desviaciones en el aula, o aquello discursos educativos que refuerzan el “ideal” del alumno “aplicado, quieto, juicioso y ejemplar” que de un conjunto de ideas teóricas que sirvan para la reflexión en la práctica o los discursos que circunda esa practica, es decir, una pedagogía crítica que trabaje con y sobre el cuerpo y que consiga ir más allá del disciplinamiento, acompañando a un sujeto en su formación., para terminar una frase de la psicoanalista Maud Mannoni que sintetiza todo este trabajo:
La historia de nuestro cuerpo
es la historia de nuestra educación.
La historia del cuerpo es
la historia de la educación".
Notas
(1) Le Breton, D. Antropología del cuerpo y modernidad. Nueva Visión. Buenos Aires, 1995. Página 9
(2) Ibíd Página 25.
(3) Dolto, F. La imagen inconsciente del cuerpo. Paidos. Barcelona.1986. Página 21.
(4) Alicia Fernández en su libro “La sexualidad atrapada de la señorita maestra” Nueva Visión. 1992. Buenos Aires. Página 84. Entiende la modalidad de aprendizaje como un molde relacional, armado entre la madre como enseñante y el hijo como aprendiente, que continúa construyéndose las posteriores relaciones entre personajes aprendientes y enseñantes (padre, hermanos, abuelos, vecinos, grupo de pertenencia, medios de comunicación, maestro)a lo largo de la vida.
(5) Anzieu, D. Los continentes del pensamiento. De la Flor. 1998. Buenos Aires. Página 33
(6) Ibíd. Página 61
(7) Dolto. F. La imagen inconsciente del cuerpo. Paidos. Buenos aires, 1986. Página 21.