Gabriel Restrepo *
En el diario El Tiempo, del día martes 19 de marzo de 2007 (ver nota adjunta) los periodistas intentaron registrar el sentido del discurso del gran "gurú" de la informática, Bill Gates. Se necesitaron, dicen, tres traductores para seguir una locución que, parecen decir, disparaba en muy diferentes sentidos. Digamos, leyendo entre líneas, que los perplejos periodistas ensayaban a traducir lo que en el fondo les parecía una intervención "disparatada". No aciertan a pensar que quizás haya en el potente digitalizador no tanto la necesidad de tres traductores, sino de tres intérpretes para comprender que en Gates había tres o más parlantes. Bill Gates padece de lo que un psicólogo ha llamado multifrenia, un término que aunque parezca nuevo tiene sus precedentes arquetipales cuando en la Biblia se habla en sentido benévolo de los que contagiados por el espíritu tienen el don de hablar muchas lenguas o cuando en sentido "negativo" se alude a aquel poseso por un daimon que, exorcizado por Jesús, nombró su identidad pestífera como "soy legión", palabra que remite a legere, a ley, a colección y que la psiquiatría o el psicoanálisis catalogan como psicosis sin intérprete posible, dicen, porque, falta la clave de transferencia, amor, para descifrar lo indescifrable...¿o lo que no ha podido ser descifrado (cf. La controversia entre Lacan y Abrahám Torok – Derrida – Deleuze por Le Verbier au Loups).
¿Cuál o quién es Bill Gates, el de su fundación caritativa que apareció en Live 8? ¿El mismo del falconview, misil ojo de águila- Helliburton-pentágono-Cheney-Bush- Texas-Irak-petróleo-Chávez-Kyoto-etanol-Brasil, o el que tejió a tono digital una red que permite desenredar y entramar (he argumentado que red y trama poseen lógicas diferentes, la red es piramidal, la trama horizontal, aunque una red puede contener tramas y una trama devenir red- libro en prensa, Las Tramas de Telémaco? En la intervención de Bill Gates la palabra "en línea" aparece reiterada más de cinco veces: pensar en línea, ser en línea. Y sin embargo, su discurso "disparatado", en zigzag es el propio de Windows y por ello la serialidad periodística no lo entiende (pese a que el periódico, que puede ser leído desde trozos inconexos, es antecedente de las ventanas telemáticas): distintas ventanas superpuestas que se activan o desactivan según la necesidad, uniendo sin aparente lógica la secuencia con la simultaneidad. Bill Gates encarna sin saberlo – esto es necio, de ne scire, ingenuo de in genuus, no nacido) el Imperio con la lógica serial y su emplazamiento (si no estás en línea no estás en nada, ya algo más profundo al ser es ser percibido de Berckeley), pero también como disidencia (no resistencia, sino disidencia- de sedere ,como ser en otra plaza, dislocación, excentricidad, desplazamiento, aplazamiento, reemplazo, como lo que se permite en una red – la de internet- construir una trama).
Por supuesto, Burroughs es el prototipo máximo de excederse del lenguaje, de esa plusvalía del logos cuando llega a máximas cotas y por ende se descoyunta y contagia (con – tactus) en especial cuando algún pharmaco, la droga, obra como disparo del proyectil polisémico del lenguaje.
Hay muchos precedentes en este camino, cuatro de los cuales me parece importante señalar.
1.-
Uno primero, paradójico, Newton. Paradójico porque nadie piensa que Newton fue un octaedro más complejo que una representación cubista (científico, alquimista, arriano, parlamentario, economista, policía, acuñador de monedas). Si no lo parece, es porque su locura parece domada por la mathesis universalis y porque nadie se ha atrevido a pensar que la mathesis universalis de la cual surge el triedro epistemológico (Foucault) de la lingüística (léase informática), de la biología (léase neurogenética) y de la economía (léase el dinero como la primera operación digital y el primer virus o pandemia mundial) contiene en su apariencia de racionalidad la máxima locura del mundo. Pero es significativo para un falconview al revés (perspicacia para leer en el pasado el presente y en el futuro lo que precursa, configura y prefigura el presente) que su embriaguez de láudano, plomo y mercurio en sus experimentos alquímicos lo llevara en 1793 a un delirio psicótico (el cual incluía como siempre "confusiones" de género, temores de ser acusado de "contagio" con mujeres, mampara para su "contagio" con discípulos: la obsesión por la pureza es semejante a la de la academia de la lengua con su máxima: "Pule, limpia y da esplendor") después del cual Newton trasladará la metáfora de la gravitación universal de los planetas a la gravitación universal de las finanzas: ah, operación de nacimiento del mundo moderno. Allí, el primer ab/ortus del mundo y el paso al ser del ser al ser en fetiche, que etimológicamente significa lo feitico, lo ficticio. Allí la contaminación máxima cuando la moneda circula en torno al Banco de Inglaterra como los planetas alrededor del sol. No por azar la moneda se llamó el Soberano (la luz divina es la luz solar que luce en la moneda, la clorofilia del poder). Nueva ontoteología, no advertida por los pensadores contemporáneos, sino desde esta esquina ecuatorial por el suscrito, tenido por loco, mantenido como pobre, exiliado en los rincones de su academia, convertido a falta de aceptación de su palabra en Diógenes el cínico que ha de filosofar con el gesto de su propio desastre.
De ahí también emerge lo que Gauchet antes que Sloterdijk (Extrañamiento del Mundo) indica como intento de todas las vanguardias de seguir por lo que Rimbaud llamaba alcanzar visión por medio de un metódico desarreglo de todos los sentidos : léase éxtasis como salir fuera de sí, dislocarse por medios ekstáticos, contagiantes: digamos que la droga es el mensaje-masaje, a lo cual alude la aguda interpretación de Adolfo Vásquez Rocca. Mística sin dioses, se diría con Derrida teología negativa pura, consumo de toda experiencia a través de la droga y de la implosión multifrénica de la palabra callada como un consumo- consumación de sí mismo para alcanzar en el cadere –casi cadáver la revelación propia del fin o aquello que enlaza la entrada y la salida del laberinto todo de la vida, la individual y la colectiva. Nuestros tiempos son escatológicos, necrofílicos, los propios de la novela negra o mejor del opus nigrum, de la nigredo universal, de la etapa del postcapitalismo como perplejidad no resuelta por no acordar todavía los planos de la sucesión y de la simultaneidad, por no hallar la gracia de Jano de mirar en la puerta o en las ventanas el fors y el da, el adentro y el afuera, el futuro y el pasado. Pero estas experiencias en la consumación, fragmentarias, vitales, desperdigadas, desincorporadas, desarraigadas, todas ellas indagan en la épica individual, como en el extremo de Bourrougsh la búsqueda de un passover, de un pasaje mundial. Nunca en toda la historia, pese a todo lo que se diga en contra (mundo maquinal, mundo anónimo, mundo donde el sujeto es apéndice del gran sujeto corporativo), puede un individuo, cualquiera, quelconque, anodino, hacer de su nada un mundo, abrir cerrojos, encarnar el universo y hasta el cosmos enteros.
2.-
Segundo, omitendo a Coleridge y a tantos románticos (Poe la más lamentada de las omisiones, por economía de tiempo y de espacio), bastaría apelar a Thomas de Quincey y vía Baudelaire a todas las vanguardias estéticas del siglo XX porque la intoxicación con el opio descubre en sus experimentos con lo agónico el concepto de palimpsesto. Con ironía, uno diría que más que el farmacéutico Boyle iniciador del lenguaje binario (no por azar el uno o el cero), allí se prefigura la excentricidad puntual de la lógica digital: contemplar lo sucesivo como simultáneo en la vecindad con la muerte, misma que provoca, como dicen los campesinos, esa aceleración del casi muerto por recoger todos los pasos de su vida: en el cadere, toda la intensidad de la vida. Heidegger hará de esto su tópico, sin láudano, en apariencia, a diferencia quizás de Heman Broch y su club de Hashish y su Muerte de Virgilio y de Benjamín y su ángel espantado que mira el futuro como explosión de las ruinas de la historia.
3.-
Tercero: Mallarmé y sus Variaciones sobre un Tema. Es lástima que Freud y Lacan y tantos otros gastaran tanto tiempo en descifrar a Schreber y al Hombre de los Lobos, cuando en Mallarmé (como algo en Artaud) contamos con el mayor de los lúcidos locos. No hay tiempo para argumentarlo, pero el mayor diagnóstico de la época se halla allí escondido en clave en apariencia psicótica porque, primero, ha sido en forma baladí considerado como l´art pour l´art (cuando toda la apuesta de Mallarmé era poner el cero de quienes pobres traducen la escoria del mundo en el oro de la letra, a los miles –cifra redundante en el Mallarmé milenarista – de millones de oros que se licuefactan en escoria como sucedió con la quiebra de Lesseps en Panamá) , segundo, porque escribe en forma de palimpsesto o de correspondencias de símbolos a los que les ha faltado poder de traducción e interpretación. El pasaje o passover mundial ya está todo, absolutamente prefigurado, con tiempo y lugar y modo, en Mallarmé. Porque Mallarmé como Poe (el Poe de Eureka que indica que el futuro ya nos adviene como seña de lo que devendremos, la voz que nos llama no es la del pasado, es la que nos invoca desde el fin o del futuro, algo que ya saben los Aymará que invierten los sentidos de pasado y presente).
Omitiendo a Joyce, sin el cual quizás no se comprenda la vocación por el fragmento y lo episódico, lo epifánico, la co-incidencia del eterno retorno de lo igual y la novedad del acontecimiento, por supuesto es Burroughs como bien señala Vázquez Rocca el arquetipo contemporáneo que traza con filigrana las cadenas paralelas del mercado, el imperio, su lógica de solución-disolución: no por azar el genial loco proviene de familia de cajas registradoras, enlazado con la línea o cadena de montaje de Edison, tragaperras: el cuerpo es la máxima registradora del doble estiércol del diablo que es el dinero-droga.
Dios mío, y me perdonan la exclamación. Me confieso ayuno. De haber leído el ensayo de Burroughs sobre la Revolución Eléctrica habría colocado nuevos acentos en mi novela inédita, que versa como en laberinto sobre estos temas. Debo leerlo además porque según todas las hipótesis la vida no es más que un juego de electrones, electrolitos y si proviene de un meteoro, rayo, los potencia desde ese proyectil que es el semen disparado hasta el falconview o la bomba nuclear. Eterna lucha de germinales y seminales o sementales, seríamos agua plácida sin la eyaculación proyectil y la violencia masculina, el mayor virus del planeta, la vida como enfermedad del espíritu según escribiera Novalis.
4.-
Unas últimas, si cabe, reflexiones. Un presidente colombiano, Alberto Lleras Camargo (1958-1962), casado con una mapuche chilena, a quien aprecio mucho porque murió pobre (poder y pobreza no suelen rimar), se refirió de modo atrevido hacia 1970 al tráfico de la coca como "la Venganza de Monctezuma". Opio y coca provienen de lo excéntrico a Europa y USA. Alguna razón hay. Adolfo Vásquez Rocca apunta con mucho tino al carácter neo-barroco del mundo contemporáneo, sus travestismos, sus polisemias, su fascinación por fetiches y ornamentos, su gusto por encubrir, estucos, profusión de decorados, teatros, elocuencia de oros, magnificencia de Dorados, quimeras, hibridaciones, desplazamientos, nomadismos, comedia de equívocos, polisemias. Es curioso: la palabra virtual procede de virtud. Pero la historia de "la virtud" es asombrosa. De ser un equivalente intercambiable de Bien, Belleza y Virtud en el idealismo griego-católico, pasó a ser la virtú con minúsculas de Maquiavelo: astucia, poder, engaño y luego "lo virtual" del mundo de la imagen. Creo con Adolfo Vásquez Rocca que en este camino la virtud barroca, por ejemplo el acomodaticio ser de los jesuitas en las fronteras (la polémica de los ritos) y en general todo el barroco como teatro, la virtud como hipocresía, es el camino intermedio del paso de la virtú maquivalélica a lo virtual contemporáneo.
En un reciente ensayo sobre ciudadanía y cultura planteo con jovialidad (Jove, eterno retorno en lo griego, mundo circular) y Júbilo (jubileo, tensión por el cumplimiento de la promesa, linealidad el tiempo) que hoy por primera vez en nuestra historia como latino americanos nuestros dolores son nuestros gozos: las condiciones de parias del universo, de cloaca del mundo (la expresión es de Bolívar, pero no la he reencontrado por desgracia), de metecos o exilados de todas partes, de desplazados de todos los lugares (pues eso eran tanto españoles, pese a todo, como indoamericanos y afrodescendientes), lo mismo que nuestro perpetuo descentramiento (nuestros centros siempre han sido excéntricos, nuestro estar y nuestro ser se han desdoblado de modo esquizofrénico) y nuestro proverbial desplazamiento (de tropos, de topos) nos habilitan hoy para estar con logos (si transformamos la mimesis blanda por mimesis lógica, quiere decir traducciones múltiples, trans disciplinariedad, introspección extrospectiva, creación tramática, cura del mundo por cura de sí, comprensión de la multiplicidad por autocomprensión de nuestra propia multifrencia) en pensadores que piensan más allá de las fronteras del pensar del mundo: allí nuestras intuiciones pueden apuntar a un más allá del posmodernismo, todavía tierra de nadie, de perplejidad, ese rondar en los desiertos que constituyen el mundo actual en su máxima riqueza y en su absoluta pobreza.
Es el momento de Penía frente a Poro (Diotima en el El Banquete): recostar nuestra pobreza en la riqueza del pensamiento mundial para engrendrar el amor como hilo de Ariadna y trama que no es ni la de Penélope, ni la de Odiseo, sino la pobre trama de los telémacos que somos, hijos abandonados, huérfanos, para reconciliar mundo y aldea, el mito patriarcal y el mito matricial, a los padres extraviados por la guerra que Ulises llevó a Troya y trajo a casa. Un mentís a Kavafis. Ítaca, la Ítaca global, está deshabitada. Ulises volvió como lo recuerda Dante al situarlo en el infierno a otra Troya, abandonó de nuevo a Penélope cuyo telar está lleno de telarañas y ha dejado de tejer y de destejerse; Odiseo Ulises naufragó en otras guerras; somos Telémacos criollos (una burla a Vasconcelos y su Ulises Criollo) arrojados a un mundo cuyos archivos cayeron con estrépito. Entretejemos por el dolor maestro nuestro homing, una vuelta a casa, con nuestro eterno heimweh y nuestro Sehnsucht, la nostalgia, el dolor en el regreso, que es la esperanza de habitar la ecumene, la casa global, resucitar la Sociedad de Sabios de la Casa de Salomón de la Nueva Atlántida. Porque la nostalgia para el pensador que hoy ejerce en su propio pensamiento la vigía del mundo está en el futuro y no en el pasado, en el retorno del hijo pródigo a la casa global donde lo espera ese Dios y esa Diosa que somos nosotros mismos en cuanto devendremos en Ello, un ello que no es nuestro inconsciente como pasado indescifrado (por supuesto, no desdeñable la herencia de Freud) sino nuestra omnisciencia y nuestra presciencia a la que todavía no hemos accedido, pero que intuimos por nuestro llamado a ser (un modo de ir más allá de Heidegger, de la mano de Lévinas y ante todo de la poesía universal, Hoelderlin quizás, Tíbulo, Virgilio y sus anuncios de la fiesta de la paz y del regreso de los dioses que somos nosotros mismos en cuanto nos hallaremos como energía redimida, redomada y retomada en el palimpsesto de algún telar futuro).
Anexo
El TIEMPO Marzo 19 de 2007 , 2 A
"El mundo será cada vez más virtual", dijo Bill Gates ante asamblea general de la SIP
En su visita a Cartagena, el creador de Microsoft, Bill Gates, se reunió con el presidente Álvaro Uribe y habló en la asamblea de la SIP y ante un grupo de empresarios.
Ante la plenaria de la SIP Bill Gates habló de la era digital que se avecina y los cambios que se verán en los medios de comunicación.
Mencionó que nadie podrá abstenerse de cambiar, ni las universidades. "Todos los cursos se podrán poner en línea. Las conferencias de las universidades podrán estar ahí, a muy bajo costo", agregó.
Recordó que los sistemas informáticos duplican su potencia y capacidad cada dos años. Esto hace prever que el futuro llegará más rápido de lo que muchos están dispuestos a aceptar. Los cambios serán profundos también en el comercio y los videojuegos, pues en estos últimos cada vez más se jugará en línea entre participantes que ni se conocen. (cf. Lotería de Babilonia)
Gates, el fundador en 1975 de lo que hoy es el imperio más grande del mundo de la informática, Microsoft, y el hombre más rico del mundo, según la revista Forbes, habló así en el centro de convenciones, atestado de asistentes a la Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
"Yo llamo a esta, la década digital. Al comienzo de este decenio la actividad digital era mínima, pero para cuando finalice, en los países desarrollados va a ser muy lógico que todas las operaciones sean en línea", dijo al iniciar la charla.
Durante una hora Gates se dirigió a los periodistas que colmaron la sala. El invitado dejó claro que el futuro lo determinarán quienes hoy son adolescentes.(Mead) "Los que crecieron en la era de la Internet pensarán de una manera distinta a los de hoy. El trabajo y la vida serán en el entorno digital. Todo se podrá hacer en línea", predijo.
Frente a una pregunta de EL TIEMPO sobre qué dejará de ser manual para entrar al mundo digital dentro de los próximos años respondió: "En los siguientes tres años no va a cambiar mucho el entorno. Siempre tenemos la tendencia de sobreestimar la tecnología a corto plazo y subestimar a largo plazo. En tres años no pasará mucho, pero en diez sí, porque el niño de 14 años será un consumidor con parámetros mentales muy distintos".
Gates cambiaba de tema con tanta facilidad y hablaba con tal propiedad que se necesitaron tres traductores del inglés al español para seguirle sus ideas con coherencia.
Pronosticó que el impacto en los medios de comunicación tradicionales será muy grande, debido a que los usuarios no profesionales en comunicaciones podrán hacer información por medio de múltiples programas, tanto de audio y video, como escritos. Aclaró que a pesar de ello las empresas periodísticas seguirán con una franja del mercado.
La revolución, por supuesto, afectará a la publicidad y espera que sufra un gran revolcón en el futuro, al desplazar buena parte de su inversión a los medios de Internet.
Al cuestionársele sobre la brecha entre los países ricos y pobres para el acceso a los beneficios de la informática, y sobre el computador de cien dólares, un proyecto que no es de su compañía y que pretende que un equipo portátil tenga este costo para que las personas pobres accedan al mundo digital, explicó:
"Obviamente, economizar en el hardware es parte de la solución, pero nada baja más rápido que un computador. Tenemos que entender, sin embargo, que el hardware es una parte apenas, pues hay que conectar la máquina a la Red y la banda ancha es más cara. También hay que sumarle el mantenimiento. El costo real es mucho más. Hay que innovar". (Edison y bombillo frente a a sistema de producción, distribución y uso de energía eléctrica)
Reunión de Uribe y Gates:
– A las 7:20 de la mañana de ayer, Bill Gates ya tocaba las puertas de la mansión presidencial en la isla de Manzanillo. Allí se reunió con el presidente Álvaro Uribe.
– El Jefe de Estado y su visitante, luego de terminar las reuniones que los mantuvieron ocupados por más de tres horas, salieron a dar una conferencia de prensa.
Anuncios de Gates:
– Microsoft proyecta instalar Windows en más de 15 mil nuevos computadores ensamblados por el programa 'Computadores para Educar' (CPE), con una inversión de unos 3 millones de dólares, en tres años.
– Firmó convenio con el Ministerio de Educación para apoyar plan de tecnología de esta cartera.
– Microsoft Colombia y el SENA trabajan juntas para la realización del programa Academias de Tecnología, que busca mejorar la competitividad de la población con necesidades tecnológicas. La meta para finales del próximo año es capacitar a más de 15 mil personas en 20 academias en todo el país.
Gabo y Gates no se vieron.
El último día de la Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) fue agitado.
De manera sorpresiva, el Nobel colombiano Gabriel García Márquez se hizo presente en el almuerzo de clausura de la asamblea.
Gabo llegó al Centro de Convenciones del hotel Las América, en Cartagena, justo cuando de allí partía el magnate de la informática Bill Gates.
Pero los dos personajes no se cruzaron, porque mientras el fundador de Microsoft salió de ese lugar para reunirse con líderes y empresarios de América Latina, García Márquez ingresó al sitio por otra puerta.
Luego de sortear con dificultad una nube de periodistas, camarógrafos, fotógrafos y admiradores que lo rodearon, García Márquez pudo departir con amigos como José Salgar, jefe de redacción de El Espectador cuando el Nobel trabajó en ese diario; Enrique Santos, director de EL TIEMPO; y Roberto Pombo, editor general de este periódico.
Durante el almuerzo, el escritor de Cien años de soledad debió suspender varias veces para poder atender a personas que querían saludarlo, tomarse una foto o pedirle un autógrafo.
DIego Guerrero
Redactor de EL TIEMPO, Cartagena.
Dr. Gabriel Restrepo.
Sociólogo, Universidad Nacional de Colombia, IECO.